Caritas Buenos Aires

Diálogos para el Alma: “¡Ahora!" (Meditación – 18º semana)

Hoy fui a un “pago fácil” a abonar una boleta de electricidad que estaba por vencer, de casualidad entré en una agencia de lotería que tenía este servicio. Me asombré al constatar cuanta gente entraba para jugarse un numerito a la Quiniela, otros al Quini 6, y otros a ver el resultado del sorteo.

Mientras llegaba mi turno para pagar, ya que la fila era muy larga, el Espíritu aprovechando mi tiempo o la circunstancia, no lo sé, me susurró:

– La mayoría de los seres humanos son criaturas tontas mirando hacia el futuro esperando sentirse realizados. Creen que algún evento futuro o algún cambio en las circunstancias les traerán paz y gozo. Dicen, “Espera, mi día va a llegar, de algún modo, algún día, en algún lugar… no sé lo que hay para mí, pero sé que está viniendo.”.

Son como niños que esperan la llegada del cumpleaños, las vacaciones o la Navidad y cuentan los días.

Recuerda como David una vez escribió durante una etapa de lúgubre crisis personal, de balance de su vida, la cual le parecía estar pasando demasiado rápido. Él pensó que había logrado muy poco, durante ese tiempo todo parecía haber sido en vano. “Ciertamente el hombre es como una sombra, en vano se afana, amontona riquezas y no sabe quién las recogerá. Y ahora Señor, ¿qué esperaré?” (Salmo 3,6-7). David estaba deprimido, abatido, su situación presente parecía inútil y con un corazón perplejo él clamó, “Señor ¿qué es lo que espero?”

Reconocí que yo estaba en un momento de crisis y sentí en mi corazón ésta misma pregunta: “¿Qué es lo que estás esperando?, ¿Por qué no es este el mejor día de tu vida? ¿Por qué no puedes estar ahora pleno y gozoso? No hay nada allá afuera que tú no tengas en Jesús.”

El me pides que te pregunte a vos: ¿Qué estás esperando?… Puedes estar respondiendo: “Yo espero a la persona indicada” – esa persona sensible, buena y devota al Señor que piensas que te rescatará de toda la soledad y llenará tu alma con un amor indescriptible.

Algunos están aburridos con sus parejas y están esperando que él o ella se vayan de su lado o a la gloria de Dios, porque esperan encontrar un romance que venga a sus vidas para quitarles su vacío. ¡No! No hay nada allá afuera que te cambiará o salvará de lo que ya has creído que eres. Si piensas que alguien va a resolver tu problema de soledad, estás muy equivocado. ¡Debes encontrar libertad, paz, esperanza y gozo ahora!

Jesús es el único que puede llenar el vacío. ¡Despierta, decídete y vive!

PD: “Cualquier semejanza con tu realidad, es pura Providencia” (dalugas@gmail.com)

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Para meditar en comunidad o en la intimidad del corazón: 

– ¿En qué momentos sentiste que no estabas gozando plenamente de tu vida? ¿Estás esperando algo o a alguien pare ser feliz?

– ¿Qué están esperando como comunidad para ser plenos? ¿Qué podés hacer para ayudar a que suceda?

“Señor, llena mis vacíos con tu existencia. Ayúdanos a vivir cada día bajo la luz de tu Amor”

 

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