Caritas Buenos Aires

Diálogos para el Alma: “Cambia la Pregunta" (Meditación – 35º semana)

Muchas veces me encuentro en situaciones apremiantes, de las cuales ¡no se para dónde correr, o cómo enfrentarlas…! Es muy común que de inmediato, al estar sufriendo estas situaciones, cuestiono a Dios con preguntas típicas como “¿Por qué a mi?” o “¿Por qué justo ahora?”

El Espíritu Santo penetrando en lo profundo de mi espíritu, me sugirió:

– Si quieres respuestas claras y precisas, debes formular preguntas correctas.

– ¿Es eso de cambiar el “Por qué”, por el “Para qué”?

– Es algo así. En vez de cuestionar a Dios con ese tipo de preguntas negativas, te propongo que pienses de esta forma y en primera persona: ¿No será que Dios quiere enseñarme algo? ¿No será que Dios me está empujando a un nuevo nivel… en mi vida?

– Tu sugerencia me deja pensando y reflexionando sobre mi situación.

– Recuerda hijo lo que dijo el apóstol Pedro: “Queridos hermanos en Cristo, no se sorprendan de tener que afrontar problemas que ponen a prueba su confianza en Dios. Eso no es nada extraño. Al contrario, alégrense de poder sufrir como Cristo sufrió, para que también se alegren cuando Cristo regrese y muestre su gloria y su poder” (1Pedro 4,12-13)

– Estoy en una situación que me exige una decisión rápida y acertada, y siento que no sé cómo resolverla.

– Recuerda que siempre puedes recurrir a la sabiduría de Dios: “Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie” (Santiago 1,5)

– Con frecuencia me olvido de pedir esa Sabiduría.

– Ya lo dije: “Pon toda tu confianza en Dios y no en lo mucho que sabes. Toma en cuenta a Dios en todas tus acciones, y El te ayudará en todo” (Proverbios 3,5-6)

– Reconozco que estoy confundido o que me la creo.

– Hijo, tienes que saber que Dios esta hoy contigo. No solo está a tu lado, sino que está de tu lado y no en contra tuya: “Él fortalece al cansado y acrecienta las fuerzas del débil” (Isaías 40,29). Ya sea que te desvíes a la derecha o a la izquierda, tus oídos percibirán a tus espaldas mi voz que te dirá: “Éste es el camino….. síguelo” (30,21).

– Ante los problemas temo perder la confianza.

– Por el escritor de la carta a los Filipenses aconsejo: “No se preocupen por nada, más bien oren y pídanle a Dios todo lo que necesiten, y sean agradecidos. Así Dios les dará su paz, esa paz que la gente de este mundo no alcanza a comprender, pero que protege el corazón y el entendimiento de los que ya son de Cristo” (4,6-7).

– Veo que debo renunciar a comprender todo desde la razón, que es una forma de tener todo bajo control.

– Necesitas tener paz en medio de tu tormenta, y esa paz sólo te la puede dar Jesús.

Así que si no sabes dónde correr, o si no encuentras dónde esconderte, corre a los brazos de Dios, escóndete debajo de sus alas, que allí estarás seguro.

Hoy, en nombre de Dios te digo: “Yo te voy a instruir; te voy a enseñar cómo debes portarte, voy a darte buenos consejos y a cuidar siempre de ti” (Salmo 32,8).

-¡Gracias!

 PD: “Cualquier semejanza con tu realidad, es pura Providencia” (dalugas@gmail.com).

 abatido1

Para responder en comunidad o en el silencio de tu corazón:

– ¿En qué circunstancias apremiantes de tu vida has cuestionado a Dios? ¿Pudiste realizar las preguntas correctas en lugar del “por qué a mi”?

– ¿Con qué situaciones pensás que Dios nos está poniendo a prueba como Comunidad?

 “Señor, tu que das a todos sin menospreciar a nadie, te pido que fortalezcas mi sabiduría para poder enfrentar mis sufrimientos”

 

caritasbsas

-->