Caritas Buenos Aires

Diálogos para el Alma: “Camina a tu Lado" (Meditación – 37º semana)

Mi día se complicó, ya que sucedieron una serie de hechos que no estaban previstos y cuando regresé a casa, agobiado por las preocupaciones, miré la Biblia sobre mi escritorio y dije: ¡Señor vos no prometiste acaso en tu Palabra que cuidarías de tus hijos! ¿Acaso yo no lo soy?

Abrí, al azar la Biblia, y el Espíritu Santo fue guiando mis ojos y mis pensamientos como si pudiera escucharlo hablarme:

– “Hijo, Isaías tuvo una revelación de la gran complacencia que Dios tiene para con sus hijos. Él profetizó “Ahora, así dice Dios, creador tuyo, Jacob, y formador tuyo, Israel: no temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás ni la llama arderá en ti” (Isaías 43,1-2).

– ¿Cómo se aplica eso del agua, del torrente, del fuego a mi vida?

– Isaías no estaba hablando literalmente de una inundación o un fuego. Él estaba hablando de lo que les sucede a las personas, espiritual y mentalmente. Israel estaba en la cautividad en aquellos tiempos. Su inundación eran los sufrimientos; sus fuegos eran las tentaciones; sus ríos eran sus pruebas. Estos eran todos los atentados de Satanás para destruir y abrumar al pueblo de Dios.

– Voy comprendiendo.

– Las palabras de Isaías eran un mensaje de pura misericordia para Israel. Las personas estaban en la cautividad debido a sus propias estupideces y terquedades. Pero Dios les envió un profeta con el corazón partido quien les dijo: “Dios quiere que les diga que ustedes le pertenecen a Él.”

– Lo de Misericordia, me gusta. Lo de estupideces y terquedades no.

– Ahora mismo, se que te encuentras en tu propio río turbulento. Puede que te sientas abrumado por las aflicciones o tentaciones que te amenazan con consumirte. Deberás entender por medio de estos ejemplos bíblicos que el Señor no siempre calma las aguas. Él no siempre impide que vengan los ríos, ni apaga los fuegos.

– ¿No prometió proteger a sus hijos?

– Es cierto que es Padre, pero no pretendas que sea paternalista. Aún así Él promete esto: “Yo caminaré contigo a través de todo. Esta aflicción o esta circunstancia no te destruirán, no te consumirá. Así que, sigue caminando…. Saldrás al otro lado conmigo que te llevo de mi mano.”

– Veo que entendemos mal eso de “Ser como niños”.

– No debes negarte a madurar, pues es necesario pasar por las crisis, confiando que todo es para tu bien.

– ¿Para qué habré preguntado? Le dije a la Biblia.

PD: “Cualquier semejanza con tu realidad, es pura Providencia” (dalugas@gmail.com).

Bocados para el Alma - Caritas Buenos Aires

Para meditar en comunidad o en el silencio de tu corazón:

– ¿Alguna vez llegaste a pensar que el Señor no estaba a tu lado? ¿En qué circunstancias o aflicciones?

– ¿ Cuales son las aflicciones y tentaciones que vivimos hoy en día como Comunidad?

“Señor, seguiré caminando porque se que tú estás a mi lado y no seré consumido por las aflicciones o tentaciones”

 

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