Caritas Buenos Aires

Bocados de ánimo: “Desenfocado" (Meditación – 68º semana)

Embargado por una gran preocupación por muchas tareas para el día de hoy, abrí mi Biblia buscando un poco de sosiego y encontré que cuando Jesús llegó a casa de Marta y María, ésta última “sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. Marta, en cambio, se preocupaba con muchos quehaceres y, acercándose, dijo:

– Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje trabajar sola? Dile, pues, que me ayude. Respondiendo Jesús, le dijo:

– Marta, Marta, atareada y aturdida estás con muchas cosas. Pero solo una cosa es necesaria, y María ha escogido la mejor parte, la cual no le será quitada”. Lucas 10,38-42. Identificándome con Marta, sin dejar de sentirme empecinado en un cierto activismo se me ocurrió preguntarle:

– ¿Qué te ocurrió Marta luego de esa reprimenda de Jesús? A lo que me respondió:

– Creo que no solamente me pasa a mí sino a todos los seres humanos: Nos desenfocamos. Somos olvidadizos. Se nos olvida muy rápido lo que Dios ha hecho en nuestra vida.

Me parece que por esa razón Dios siempre le estaba repitiendo al Pueblo de Israel que Él era su Dios. Por eso les mandó que escribieran en piedras sus mandamientos. Por eso nos dejó Su Palabra: para que recordemos quiénes somos y lo que Él hizo por nosotros.

– ¿Cómo hacer para no confundir responsabilidad con activismo? Pregunté nuevamente.

– Estamos rodeados de actividades que llaman nuestra atención y tensión. Queremos estar en todo y con todos. Pero es tiempo de que nos concentremos en una cosa. Si deseas que tu vida se calme, enfócala. No trates de hacerlo todo. Tal vez tendrás que deshacerte de buenas actividades para concentrarte en lo importante. No confundas actividad con productividad.

– ¿Qué te enseñó tu hermana María?

– Que mi activismo, era mi forma de buscar agradar. Por esta actitud no tenía la capacidad de disfrutar de las personas. Una sola cosa es necesaria: Estar con Jesús, escuchar su voz y mirarle cara a cara. Los momentos que vivas en Su presencia nadie te los podrá quitar.

“Dios no abandonará a su pueblo, ni desamparará su heredad”. Salmo 94,14

– ¿Te dolió que Jesús tomara partido por ella y no por vos?

– En un primer momento si, pero con humildad, descubrí que Dios ha hecho un pacto contigo: “Haré con ellos un pacto eterno: Nunca dejaré de estar con ellos para mostrarles mi favor; pondré mi temor en sus corazones, y así no se apartarán de mí”. Jeremías 32,40. Por eso te digo lo que me dije en ese momento, “Sigamos confiando en que Dios nos salvará, y no dudemos ni un momento, porque él cumplirá lo que prometió”. Hebreos 10,23.

– Gracias Marta.

PD: “Cualquier semejanza con tu realidad, es pura Providencia” (dalugas@gmail.com).

Para meditar en Comunidad o en el silencio de tu corazón:

– ¿Te identificás con el personaje bíblico de Marta? ¿Cuáles son esas tareas que te mantienen demasiado ocupado e incluso aturdido?

– ¿Qué actividades podrías dejar de lado para enfocarte en lo más importante: estar con Jesús?

“Señor, ayúdame a encontrar la calma para enfocarme en lo más importante: estar contigo”.

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