Caritas Buenos Aires

Bocados de Ánimo: “Papito” (Meditación – 52º semana)

Con voz tímida y ojos llenos de expectativa, el pequeño hijo recibió a su padre al volver éste del trabajo y le preguntó:

– “Papito, ¿cuánto ganas por hora?”

El padre con gesto severo le respondió:

– “Oye, hijo esas cosas ni a tu madre se las digo y ya no me molestes que vengo muy cansado del trabajo”.

Pero el niño insistió: – “Pero papito, dime por favor cuánto ganas por hora”.

La reacción del padre fue menos severa y respondió:
– “Gano solamente $20 por hora”.

El niño volvió a preguntar: – “Papito, ¿me puedes prestar $10?”

El padre se enojó y con mucha brusquedad le dijo:
– ¡Así que esa es la razón de saber cuánto gano por hora! “Vete, ya deberías  estar durmiendo y no molestándome, muchacho aprovechador”

Un poco después, el padre ya sentado en su sillón preferido, reflexionó sobre lo acontecido, se sentía culpable y no podía ver su programa de televisión tranquilo. Pensó que quizás su hijo quería el dinero para comprar algo de mucho interés para él, por lo que queriendo descargar su conciencia se levantó y fue hacia el cuarto del pequeño niño y en voz muy baja le preguntó:

– “¿Duermes hijito?” – No papito respondió el pequeño.

– “Escucha hijo, aquí tienes los $10 que me pediste.
– “¡Gracias papito!” dijo el niño metiendo sus manitas debajo de la almohada y sacando otros $10.

Entonces le dijo: – “¡Papito ahora sí estoy muy feliz ya completé $20!”

“Bien hijo, ahora dime, ¿para qué quieres esos $20?
– “Papito ¿me podrías vender una hora de tu tiempo?”

Piedra libre a:

Vestir al desnudo, pero hay algo mucho más grave que no vestir al desnudo; es el desnudar al vestido cuando le quitamos lo que les corresponde, como en este caso, privando del afecto a los niños. Enseñar que para todo se debe usar el dinero o peor aún, creer que con el dinero se puede suplir nuestra ausencia. Recurrir al ropero del consumismo con cosas de alto  precio o de marca para vestir la autoestima desvestida.

Otras formas de desnudar, quitando la buena fama del otro con comentarios o chismes o ventila sus defectos, etc.

Consejos bíblicos:

“Después de clavar a Jesús en la cruz, los soldados tomaron sus vestidos y los dividieron en cuatro partes, una para cada uno de ellos. En cuanto a la túnica, tejida de una sola pieza de arriba abajo sin costura alguna, se dijeron: “No la rompamos, echémosla más bien a suerte, a ver a quién le toca.” Así se cumplió la Escritura que dice: Se repartieron mi ropa y echaron a suerte mi túnica. Esto es lo que hicieron los soldados. (Jn. 19,23-24).

Otros: (C. Cantares 8,7). (Marcos 9,42).  (Eclesiástico 34,21-22).

 “Cualquier semejanza con tu realidad es pura Diosidencia” (dalugas@gmail.com).

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