Caritas Buenos Aires

Bocados de Ánimo: “Corta tu rama” (Meditación – 8º semana)

Cuenta la leyenda que el rey de una lejana comarca un buen día recibió en obsequio dos pequeños halcones y los entregó al maestro de cetrería para que los entrenase.
Al cabo de algunos meses, el rey pidió un informe al maestro cetrero acerca del entrenamiento de las valiosas aves.
El maestro le informó que uno de los halcones respondía perfectamente al entrenamiento, pero que el otro no se había movido de la rama donde lo dejó desde el día de su llegada.
El rey mandó llamar a curanderos y sanadores para que curaran al halcón, pero nadie pudo hacer volar al ave.
Entonces decidió encargar directamente la misión a los miembros de la corte, pero nada sucedió….
En un acto de desesperación, el rey decidió comunicar a su pueblo que  ofrecería una jugosa recompensa a la persona que hiciera volar al halcón.
A la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente frente a las ventanas de su palacio.
El rey le dijo a su corte, ¡Tráiganme al autor de este milagro!
Su corte rápidamente le presentó a un simple campesino.
El  rey le preguntó:
¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago?
Intimidado, el campesino le dijo al rey:
No fue magia ni ciencia, mi Señor, sólo corte la rama y el halcón voló.
Supuse que necesitaba darse cuenta que tenía alas y empezó a volar.
Las crónicas narran que desde entonces el halcón voló libre y sin restricción alguna y el rey simplemente disfrutaba de su vuelo…

Piedra libre a:

Y tú, ¿a que estás aferrado que te impide volar? ¿Qué es eso de lo que no te puedes soltar?
Entre disculpas y quejas, sufren una suerte de parálisis y pasan de ser actores a espectadores en el teatro de la vida. El “ya es tarde” es el leit motiv que rige sus vidas.
Deja de aferrarte a tu propia rama y corre el riesgo de volar más alto
Las pruebas o dificultades que de golpe se nos presentan es por que Dios nos carta la rama y nos dice: “Atrévete a Volar”.

Yapitas bíblicas:

“Jesús se detuvo y dijo: “Llámenlo.” Llamaron, pues, al ciego diciéndole: “Vamos, levántate, que te está llamando.” Y él, arrojando su manto, se puso en pie de un salto y se acercó a Jesús” (Marcos 10,49-50).
(Mateo 10,37-39)  (Jonás 4,6-11) (Proverbios 28,23).

“Cualquier semejanza con tu realidad es pura Diosidencia.” (dalugas@gmail.com).

caritasbsas