Caritas Buenos Aires

Bocados de ánimo: “Maduro por la Crisis" (Meditación – 79º semana)

 

Una frase, que sin recordar dónde la leí, me acompañó en estos tiempos y dice así: “No hay madurez sin crisis”. Se que no es bíblica, pero contiene la sabiduría de la experiencia. Me quedé rumiándola e intentado aplicarla a todos los ámbitos de mi vida, fue entonces que se me ocurrió abrir mi Biblia. Mis ojos se posaron en un texto bíblico de un profeta tocayo mío:

– “Volví mi rostro a Dios, El Señor, buscándolo en oración y súplica… Oré a mi Dios e hice confesión… Aún estaba hablando, orando y confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo Israel… Llegó el ángel diciéndome: “Daniel, he venido ahora para que puedas comprender.” (Daniel 9,3-4 y 20-22).

– ¡Este era un hombre que oraba! Dije.

Gabriel, el ángel, siguió diciéndome de forma personal:

– El primer compromiso que había hecho – vivir una vida apartada – tenía que ser respaldado por un segundo compromiso, que es ser buscador de Dios. Verdaderamente, es imposible vivir una vida santa sin pasar mucho tiempo de rodillas, buscando a Dios para tener el poder y la autoridad de vivir tal vida.

– ¡Bueno, él era un profeta y por ende, tenía póliza de seguro! Afirmé.

– No te equivoques – orar fielmente no lo mantuvo fuera de la crisis. Por el contrario, lo llevó al horno de fuego y al foso de los leones. Pero, al igual que a ti, la oración lo preparará para enfrentarlo todo con confianza – ¡para llegar a ser un sacrificio vivo por el bien de Jesús!

El orar llevó a tu tocayo Daniel al foso de los leones. Y esta prueba vino muchos años después de la prueba de los jóvenes Hebreos – ¡cuando Daniel estaba en sus ochenta años!

– Esto que me cuentas me causa temor. Te pregunto ¿Cuánto tiempo pasará hasta que uno deje de tener crisis?

– Tal vez tu pensabas que después de cierto número de años en el Señor, ya habrías aprendido y aprobado todos tus “exámenes” importantes. Pero, aquí Dios estaba permitiendo que uno de los guerreros de oración más grandes – un hombre con un espíritu quieto y tierno – ¡enfrente la crisis de su vida después de décadas de intercesión fiel!

– ¿Cuándo se terminan las pruebas y la crisis?

– Hijo, las pruebas terminan sólo cuando Jesús retorne – ¡o cuando mueres en Cristo! Es por esto que la oración es tan importante. Tú puedes hacer un compromiso de vivir una vida sin contaminación – pero el compromiso es imposible de cumplir, sin la contraparte del trabajo de buscar a Dios y ser fortalecido por su gracia. De tal manera que toda crisis, con la sensación de horno o fosa, redunde en madurez plenamente humana para ti.

– Dije entonces, “No hay maduración, sin crisis. No hay nacimiento sin parto.”

– Es así.

– Gracias Gabriel por tus consejos.

 

“Cualquier semejanza con tu realidad es pura Providencia.” (dalugas@gmail.com).

 

Bocado para el Alma

Para meditar en Comunidad o en el silencio de tu Corazón:

-¿Tuviste recientemente alguna crisis? ¿Cuál fue tu «horno» o «fosa de los leones»?

– ¿Qué lugar ocupa la Oración tu vida? ¿Consideras que trabajas los suficiente para buscarlo a Dios?

«Espíritu Santo, concédeme la fuerza de trabajo para buscar a Dios y ser fortalecido por su gracia»

 

 

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