Caritas Buenos Aires

Se llevó a cabo el 2° Encuentro «No más chicos descartables»

Cáritas participó como uno de los organizadores del encuentro «No más Chicos Descartables»

Bajo el lema “Superemos los prejuicios y abramos el corazón”, el sábado 1° de junio se llevó a cabo en el Colegio Pío IX, del barrio porteño de Almagro, el segundo Encuentro “No más chicos descartables”, organizado por la Mesa Interinstitucional BICE Argentina, junto con Cáritas Buenos Aires, CADENyA (Comisión de Niñez y Adolescencia del Arzobispado) y la Comisión de Justicia y Paz.

La actividad estuvo destinada al público en general y se desarrolló en cuatro paneles, dos de ellos simultáneos. El primer panel abordó el tema “Derechos del Niño: 30 años de la Convención, pasado, presente y futuro desde una perspectiva de derechos”, y sus expositores fueron: Adolfo Pérez Esquivel, presidente de la Comisión Provincial por la Memoria y Premio Nobel de la Paz; Claudia Bernazza, doctora en Ciencias Sociales, docente universitaria, educadora popular y activista política, cofundadora del Movimiento Nacional de los chicos del Pueblo; Ianina Tuñón, coordinadora del Barómetro del Observatorio de la Deuda Social (UCA); Sebastián Waisgrais, economista, especialista en Inclusión Social y Monitoreo de Unicef Argentina; Gustavo Carrara, obispo auxiliar de Buenos Aires para la Pastoral de las villas.

En su intervención, Pérez Esquivel consideró que para cambiar la situación de vulneración de los derechos de niños y jóvenes, “hay que ser rebeldes frente a las injusticias, rebeldes para cambiar la realidad”, ya que “sin amor el mundo pierde sentido”. Claudia Bernazza, por su parte, advirtió que desde hace muchos años “los niños son auténticamente descartables”. Ante esto, “necesitamos al Estado trabajando con las organizaciones comunitarias, sociales, religiosas en un trabajo que instale definitivamente a los niños y jóvenes en la agenda nacional”, señaló.

Ianina Tuñón recordó que “el 8% de los niños se van a dormir sin cenar. La dimensión de derechos de los niños implica corresponsabilidad por parte de los adultos”.

Finalmente, monseñor Carrara indicó: “Hoy domina la cultura de la voracidad y el descarte. Debemos trabajar por la cultura de encuentro que es fraternidad y cuidado, donde siempre se privilegia a los últimos. Hay que destrabar muchas burocracias para producir soluciones concretas para los hogares pobres”.
Coordinó el primer panel el presbítero Adrián Bennardis, responsable de la Comisión Arquidiocesana de Niñez y Adolescencia.

El segundo panel abordó el tema “Hacia una Justicia Penal Juvenil en perspectiva de derechos”. Al respecto, el presbítero José María Di Paola, párroco de San Juan Bosco, en Villa La Carcova, diócesis de San Martín, expresó: “Hoy nos juntamos gente que busca el bien y desde bien abajo. Los derechos de los chicos están cada vez más vulnerados”. Y citando la Carta a la Niñez que el cardenal Jorge Bergoglio –hoy papa Francisco— hiciera pública en la peregrinación a pie a Luján de 2005, afirmó: “Debemos tomar conciencia de que cada chico marginado, abandonado o en situación de calle, con deficiente acceso a los beneficios de la educación y la salud, es la expresión cabal no sólo de una injusticia sino de un fracaso institucional que incluye tanto a la familia como también a sus vecinos, a las instituciones barriales, a su parroquia y a los distintos estamentos del Estado en sus diversas expresiones”.

Gabriel Vitale, Juez, profesor titular de la Universidad Nacional de La Plata e investigador, expresó: “Históricamente, el derecho de infancia ha sido signado por el sistema judicial sea cual fuere el derecho vulnerado. Pero, ¿la única forma de respetar derechos es través del sistema judicial?”, planteó, recordando especialmente al padre Carlos Cajade que “enaltecía la Iglesia, la infancia y el servicio en los espacios públicos”.

Liliana Molinari, abogada experta en Justicia Penal Juvenil, miembro de DNI (Defensa de Niños Internacional) Sección Argentina, aseguró: “Es un día muy duro porque a 30 años de la Convención seguimos tratando de explicarnos cuestiones fundamentales”, y advirtió: “Los medios colocan a los niños, niñas y adolescentes como corresponsables de la inseguridad. En el caso de la masacre de Monte se observa que la criminalidad más brutal pudo con la vida de cuatro adolescentes”, lamentó.

Mariángeles Misuraca, de Unicef, consideró: “El Estado llega más como punitivo que con políticas sociales. En Unicef estamos en contra de la baja de edad de punibilidad, aunque consideramos que es necesaria la reforma”.

Gabriel Lerner, abogado de las primeras defensorías barriales en la ciudad de Buenos Aires y militante en los inicios de la Correpi (Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional), exsecretario nacional de Niñez y de la Sedronar, dijo: “Uno de mis referentes es Eduardo Bustelo, fundador de la primera oficina de Unicef en la Argentina, que decía: ‘No hay infancia emancipada en una sociedad opresora’”.

Vanesa Salgado, Investigadora del Observatorio Jóvenes y Adolescentes del Instituto Gino Germani (UBA), señaló: “La cadena punitiva forma parte de los mecanismos de control social; estos pueden ser represivos o proactivos. ¿Cómo fue que llegamos hasta aquí, a debatir cómo castigar mejor a nuestros jóvenes pobres si no comen bien, no se educan bien, si son controlados por la fuerzas de seguridad?”, planteó.

Coordinó el panel Emilio Inzaurraga, presidente de la Comisión Nacional Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal Argentina.

Los últimos dos paneles se desarrollaron en simultáneo: El tercer panel abordó el tema “Niños y niñas con discapacidad en situación de pobreza. Riesgos y oportunidades”. Fueron expositores el presbítero Pablo Molero, responsable de la Comisión para las Personas con Discapacidad del arzobispado de Buenos Aires; el licenciado Eduardo Maidana, psicólogo; la educadora y psicopedagoga Adriana Bordarampe. Coordinó María Cecilia Díaz, psicopedagoga.

El cuarto panel abordó el tema “Participación y organización de los jóvenes de sectores populares”. Expusieron representantes de las siguientes agrupaciones que hicieron especial hincapié en el concepto de superar el adultocentrismo de las organizaciones vinculadas a niños y jóvenes: Aldea de Jóvenes para la Paz, Ana Almada, proyecto educativo-productivo; Casanova en Movimiento, representada por Magalí Vera y Damián Bravo; La Poderosa, por Fidel Ruiz, referente nacional de la juventud de esta organización villera; Hogar de Cristo, Acompañamiento y Cooperativa; y Misioneros de Francisco, de CTEP.

Fuente: AICA.org 

CáritasBA

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